Un plato sencillo que demuestra cómo un buen aceite de oliva virgen extra puede transformar una receta cotidiana.
El brócoli se asa hasta quedar dorado y ligeramente crujiente, con notas tostadas que contrastan con la frescura del limón y el toque salino del parmesano. Las almendras aportan textura, mientras que el AOVE envuelve todo con intensidad y carácter.
Una receta rápida, saludable y llena de sabor, perfecta como guarnición o plato ligero.
Ingredientes
Para 2–4 personas
- 1 cabeza de brócoli
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de zumo de limón
- 2–3 cucharadas de AOVE Olvero
- 2 cucharadas de queso Parmigiano Reggiano
- ½ cucharadita de sal
- ¼ taza de almendras laminadas o troceadas
- Guindilla (opcional)
Preparación
- Machaca en un mortero el ajo, la sal y la guindilla hasta obtener una pasta. Añade el aceite de oliva y mezcla bien.
- Corta el brócoli en ramilletes alargados (corte vertical para que se caramelice mejor).
- Mezcla el brócoli con el aceite y extiéndelo en una bandeja sin amontonar.
- Hornea a 200°C durante 10–15 minutos.
- Añade las almendras y hornea 5 minutos más, hasta que estén doradas.
- Saca del horno, añade el zumo de limón y el parmesano.
- Termina con un chorrito de AOVE en crudo.
Trucos
- Corte vertical → más superficie = más caramelización
- No amontonar → si no, el brócoli se cuece en vez de asarse
- Aceite suficiente → es clave para que quede dorado y sabroso
- Último chorrito en crudo → potencia aroma y sabor
Errores comunes
- Sacarlo demasiado pronto → pierde sabor y textura
- Poner demasiadas piezas juntas → queda blando
- Olvidar vigilarlo → el brócoli se quema rápido
Cómo servir
Perfecto con:
- carnes a la brasa
- pescados al horno
- como topping en tostadas con AOVE
Toque Olvero
El uso de un AOVE de calidad marca la diferencia: aporta profundidad, realza los sabores tostados y añade ese ligero picor final que eleva el plato.