🌿 Pesto de espinacas con AOVE

10 minutos · Fácil · 4

🌿 Pesto de espinacas con AOVE

Una versión fresca y ligera del pesto clásico, donde las espinacas aportan suavidad y la albahaca intensidad aromática.

El aceite de oliva virgen extra es clave: emulsiona la mezcla, aporta textura y realza todos los sabores con ese punto final ligeramente picante y persistente.

Rápido, versátil y lleno de carácter, perfecto para pasta, tostadas o como base de otros platos.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 2 tazas de espinacas
  • ½ taza de albahaca
  • 1 diente de ajo
  • ¼–½ taza de AOVE Olvero
  • ¼ taza de piñones o nueces
  • Sal
  • Guindilla (opcional)
  • Limón (opcional)

Preparación

  1. Tritura las espinacas, la albahaca, el ajo, los frutos secos y una pizca de sal.
  2. Añade el aceite de oliva virgen extra poco a poco mientras bates, hasta conseguir una textura suave y cremosa.
  3. Ajusta el sabor añadiendo más sal, ajo o aceite según prefieras.
  4. Añade guindilla o unas gotas de limón si quieres un toque más fresco o picante.

Trucos

  • Añadir el aceite poco a poco → ayuda a conseguir una emulsión más suave y cremosa
  • Probar durante la preparación → permite ajustar mejor el equilibrio de sabores
  • Usar un AOVE de calidad → cambia por completo el resultado final
  • Tostar los frutos secos → intensifica su sabor, pero conviene dejarlos enfriar antes de triturarlos

Errores comunes

  • Añadir todo el aceite de golpe → dificulta la emulsión y empeora la textura
  • Triturar en exceso → puede volver el pesto demasiado denso y calentar la mezcla
  • No ajustar el sabor al final → puede quedar plano o desequilibrado

Conservación

Guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera.

Añade una fina capa de aceite de oliva virgen extra por encima para protegerlo del aire y retrasar la oxidación.

Se mantiene en buen estado durante varios días si permanece bien cerrado y refrigerado.

Cómo servir

Perfecto para:

  • pasta
  • tostadas
  • verduras asadas
  • como salsa base para otros platos

Toque Olvero

Un buen aceite de oliva virgen extra no solo liga la salsa: define su sabor. Aporta profundidad, frescura y ese ligero picor que convierte un pesto sencillo en algo especial.